El venenoso cometa “de kriptonita” relacionado con el diluvio universal se verá en el cielo entre abril y mayo

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Cristian Antonio Cooz.-La última vez que el venenoso cometa verde (apodado de kriptonita por su color), apareció sobre los cielos de la tierra, fue hace aproximadamente 4.400 años, cuando según las Santas Escrituras y algunos datos científicos, se produjo el pavoroso diluvio universal que cubrió toda la superficie de la tierra y casi ahoga toda vida sobre el planeta.

El cometa, catalogado por los astrónomos como C/2019 Y4 Atlas, fue descubierto por el telescopio de Mauna Loa en Hawai, como parte del Asteroid Terrestrial-impact Last Alert System (ATLAS siglas en inglés para Sistema de última alerta de impacto terrestre de asteroides).

Este descubrimiento fue en diciembre de 2019 y los astrónomos, informaron que el cometa “de kriptonita”, se dirigía hacia el sistema solar, donde se esperaba causara “perturbaciones” de algún tipo.

Como el covid-19

Extrañamente, la clasificación oficial C/2019 Y4 de este cometa que pudo haber causado el diluvio universal hace más de 4.000 años, es muy parecida al nombre oficial del mortal coronavirus Covid-19 que azota a la humanidad por estos días.

Según los científicos, el verde esmeralda del cometa, se debe al carbono diatómico que lo compone. Aunque astrofísicos rusos advierten que está compuesto de Cialógeno, un veneno para los seres humanos que le da su color verde.

Su brillo de gran magnitud disminuyó a inicios de abril de 2020 cuando se fragmentó en su camino al sol.

Noé, Gilgamesh y otros recuerdos de inundación planetaria

Ahora, este mes de abril, el cometa “de kriptonita” se puede ver hacia la constelación de La Jirafa, entre la Osa Mayor y la Osa Menor.

El 23 de mayo de 2020 estará a 117 millones de kilómetros, en su punto más cercano a la tierra y el 31 de ese mes, en su punto más cercano al sol.

Los astrónomos del telescopio Mauna Loa, del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) y la NASA, han informado que el cometa se ha fragmentado en cuatro enormes pedazos y aunque (según ellos), no hay peligro de impacto contra la tierra, algunos astrofísicos, creen que no es necesario que el Atlas choque contra la tierra para causar una catástrofe.

Según las teorías, si este fue el cometa que causó el diluvio universal, su excéntrica órbita podría no causar esta vez el mismo efecto que hace más de 4.000 mil años como lo relatado en crónicas como las de Noé en la Biblia, la de Gilgamesh de Sumeria y por casi todas las culturas del mundo antiguo que recuerdan la inundación planetaria.

¿Cometa muerto que siembra muerte?

Esta vez, los científicos no le temen a una inundación apocalíptica (curiosamente los judeo-cristianos tampoco, pues recuerdan la promesa del arcoiris), pero, temen que la fragmentación del Atlas, deje escombros en el espacio por donde pasa la tierra y que esos escombros, caigan al planeta como lo hacen los restos cometarios de las perseidas cada año.

Quizás los escombros sean pequeños, solo para caer como inofensivas “estrellas fugaces”, pero la cuestión es su composición.

El Atlas, está compuesto por carbono diatómico, una sustancia inorgánica verde, gaseosa e inestable. Los químicos la catalogan como la segunda forma del carbono atómico, el pilar básico de la química orgánica, es decir…de la vida.

Entonces, eso quiere decir que el cometa Atlas está muerto. No habría ninguna sustancia orgánica en su composición. Pero lo peor de todo no es eso, que esté muerto, si no que siembre muerte, al estar compuesto también del venenoso Cialógeno.

Según la astrónoma Ludmila Koshman, del planetario de Moscú, Rusia, no se sabe si fragmentos del Atlas C/2019 Y4 llegarán a la tierra, pero si lo hacen, representarían un peligro serio para la humanidad.

Según recordó Koshman, el Cialógeno que da su color verde al cometa, es un veneno para la vida. El Cialógeno afecta el sistema respiratorio humano, causa mareos, vómitos, desmayos, vértigos, convulsiones y hasta la muerte.

En una entrevista concedida a la revista rusa, Sputnik, Koshman dijo que a finales de este mes de abril, el Atlas

Será tan brillante como las estrellas de la Osa Mayor, por lo que será observable a simple vista. Destacó que el cometas se está desgajando y que después de eso…”no se sabe que pasará”.

Lo cierto es que muchos científicos coinciden en que la última vez que este cometa “de kriptonita”, verde y venenoso pasó cerca de la tierra, fue hace más de cuatro mil años, cuando las crónicas antiguas ubican el diluvio universal.

Quizás no sea nada, quizás sea coincidencia, pero el cometa C/2019 Y4, llega justo cuando el mundo está en cuarentena enfrentando otra mortal plaga, el virus Covid-19. Dios ampare a la humanidad.