¿Cómo fue a caer un dron ucraniano en el techo del Comando de la Flota Rusa en Crimea?

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Los generales rusos fueron pillados "con los pantalones abajo"

Cristian Antonio Cooz.-Los generalotes rusos, acostumbrados a ser intocables, no lo podían creer. Un pequeño dron de Ucrania ¡les cayó sobre la cabeza! Una cosa impensable, pero real, que ocurrió este sábado 20 de agosto cuando el referido vehículo aéreo no tripulado UAV fue a caer directamente sobre el mismísimo techo del Cuartel General de la “poderosa” Flota Rusa del Mar Negro en la base de Sebastopol, en la península de Crimea, anexionada ilegalmente por Moscú el año 2014.

Por increíble que parezca, los sofisticados sistemas de defensa aérea de Rusia no pudieron defender su propio cuartel de Sebastopol, por lo que el pequeño dron ucraniano fue derribado casi casualmente a tiros de fusil de los frenéticos soldados que corrían de un lado para otro en el flamante Cuartel General de la Flota.

“Nos despertamos por la mañana y estábamos desayunando cuando pasado un trato oímos el sonido de una explosión. Escuchamos dos explosiones similares a las de ayer (viernes) por la tarde cuando caminábamos por el paseo marítimo. Fueron estallidos muy parecidos. No está claro qué fue, pero me pone nerviosa…”, dijo una residente a la agencia alemana DW.

Las tropas rusas en Crimea (donde tenían relativa calma) han entrado en pánico. Ante el ataque del dron ucraniano, se activaron las defensas aéreas que protegen el edificio del Comando de la Flora Rusa, pero como ya se dijo, el dron solo fue alcanzado en el último minuto y a tiros, cayendo en llamas sobre el techo del edificio, como reconoció el mismísimo gobernador ruso de la Crimea ocupada.

Generales rusos con los pantalones abajo

Aunque el comando de la flota rusa en Sebastopol, Crimea, ya había sido atacado por Ucrania a finales del mes de julio, este ataque con dron del sábado, pilló a los generales rusos “con los pantalones abajo”, como aseguran con sorna los militares de Ucrania.

Ucrania ha atacado con más frecuencia y con mucho éxito, instalaciones militares rusas y depósitos de municiones intentando destruir la cadena logística de guerra de Putin en la invadida península de Crimea como ocurrió entre el pasado jueves 18 y viernes 19 de agosto.

Ya el 9 de agosto, la base aérea rusa de Saky, cerca de Novofedorivka en la costa de la anexionada Crimea fue objeto de ataques (¿misiles, drones o partisanos?) lo que dejó fuera de combate la mitad de la flota de aviones navales de la flota rusa del Mar Negro.

¡Fumar mata!

Sobre los ataques a los depósitos de municiones y bases militares en Crimea, Moscú ha dicho que al menos uno de esos desastres fue ocasionado porque soldados estaban fumando cerca de las municiones.

Ucrania se ha burlado de estas descabelladas razones rusas para intentar tapar el descalabro y en sus redes sociales, Kiev ha escrito en twitter con mucho sarcasmo que “¡Fumar mata!”. Expertos militares occidentales han recalcado que, lo que han demostrado los ataques ucranianos sobre las tropas invasoras rusas en Crimea, es que las tan alabadas defensas aéreas de Moscú (como los sistemas S-300, S-400, Pantsir S-1, Tor M2 y otros) no sirven para nada.

Por lo pronto, Ucrania sigue intentando destruir la moral, la logística y los medios militares rusos no solo en Crimea, sino en toda la zona invadida del sur de Ucrania. Uno de los objetivos que el ejército ucraniano “tiene en la mira” es el puente de Kerch, y este, no es cualquier puente.

El puente de Kerch, la joya de Putin

El puente de Kerch es la joya de Putin; un viaducto automotor y ferroviario de 19 kilómetros de largo que une la invadida península de Crimea con el territorio ruso. Este puente es el más largo de Europa; inaugurado el 15 de mayo de 2018

Este impresionante otra de ingeniería, es precisamente lo que podría ser el próximo objetivo de Ucrania para acabar así con los suministros rusos que llegan a Crimea desde el continente. Habrá que ver si Ucrania se atreve a atacar el puente de Kerch y de ser así, cuál será la reacción del dictador Vladimir Putin al ver destruida “su joya” en el Mar Negro.