Nomofobia: infartado murió pidiendo ayuda mientras le tomaban fotos y selfis

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Cristian Antonio Cooz.-Científicos como Tristan Harris y Randima Fernando del Centro para la Tecnología Humana (CHT por sus siglas en inglés) de EE.UU ya lo advirtieron: “la tecnología está generando la degradación humana” y un ejemplo de esta barbaridad ocurrió recientemente en Maracay, estado Aragua, Venezuela, donde una partida de curiosos nomofóbicos, se toparon con un hombre infartado en plena calle, y en vez de ayudarlo, le tomaron fotos, videos y selfis hasta que el desdichado se murió suplicando ayuda.

Aunque parece una situación extrema y bizarra de una película hollywoodense, lo cierto es que el caso es verídico y ocurrió específicamente el pasado viernes 30 de abril en plena avenida Bolívar de la capital aragüeña.

Se supo que este ciudadano, caminaba por la zona cuando un indescriptible dolor le hizo llevarse las manos al pecho. Era evidente que estaba sufriendo un ataque cardiaco. Con una marcada mueca de dolor insoportable en su sudoroso rostro, cayó al suelo.

Cuando las selfis vale más que una vida

Apenas si podía hablar y levantar instintivamente uno de sus brazos, suplicando por ayuda, como aferrándose a la vida. Quienes le vieron, no saltaron a ayudarlo precisamente, sino que en vez de eso, comenzaron a tomarle fotos y hasta hacerse selfis a pocos metros de la víctima, como si aquello fuera una gracia.

“Los curiosos y chismosos que estaban ahí, y que saben quienes son, parecían divertirse con el dolor ajeno. Solo les importaba grabar y tomar fotos con sus celulares, era de verdad aterrador, la peor cara humana que de verdad da miedo”, dijo un comerciante de la zona que llegó cuando ya era demasiado tarde, refiriéndose a los adictos al celular o nomofóbicos, que no soltaron sus móviles ni para ayudar al pobre hombre.

Ocurrió que mientras los chismosos y curiosos le tomaban fotos y selfis al infartado que suplicaba ayuda apenas con la mirada y su brazo a medio levantar, le sobrevino otro ataque, esta vez fulminante. Murió ante los lentes de las cámaras celulares de sus despiadados usuarios.

“Las autoridades llegaron solo para recoger el yaciente cadáver. El personal de la ambulancia que se hizo presente, no comprendió por qué en vez de usar sus celulares para llamar a emergencias, los chismosos solo los usaron para grabar y fotografiar al infartado, como si fueran seres sin alma, como si no fueran humanos, solo máquinas que estuvieran disfrutando con morbo un espectáculo sangriento”, dijo con evidente horror un conductor que pasaba por la zona.

Al parecer, luego del doloroso incidente, ninguno de los que tomaron fotos, selfis o videos se atrevió a publicarlo en las redes sociales para ganar sus ansiados “likes”, porque presuntamente se dieron cuenta que lo que hicieron, podría generarles serios problemas judiciales.

¿Qué es la nomofobia?

Especialistas en el tema que han estudiado este fenómeno único de la civilización actual, han referido en varias oportunidades que, así como las armas de fuego no son culpables de matar a alguien sino quien las usa, así mismo, los celulares no son los culpables de tales aberraciones, sino los usuarios que “se conectan a ellos y se vuelven autómatas sin corazón, ni razón ni humanidad”.

Conocedores del comportamiento humano destacan que la tecnología sin humanidad, destruye y eso, es precisamente lo que está pasando este siglo XXI. Hay quienes se sumergen tanto en las redes sociales y en el mundo virtual, que “dejan de ser personas”, se convierten en autómatas, zombis que pueden pasar al lado del sufrimiento de las cosas vivas y no importarles un cuerno porque ellos, habitan un mundo virtual y su cuerpo humano es solo un cascarón que porta un cerebro de neuronas alteradas que ansían reemplazar por silicio.

Este comportamiento humano es muy reciente. Todavía no se sabe si no es más que un hábito o una adicción irracional al miedo de estar sin teléfono inteligente, y de paso, a usarlo solo para placer propio olvidando el bienestar de sus congéneres de carne y hueso.

Nomofobia es el término moderno, recién salido de un estudio británico, y significa No-Mobile-Phone-Phobia, o lo que en español es sencillamente el miedo desproporcionado a estar sin celular inteligente y a usarlo de manera irresponsable como fue en el caso que le relatamos en este artículo para hacer videos, fotos y selfis del sufrimiento humano.